Las actividades de descomposición comunes contemplan, en la mayoría de los casos, la fragmentación de los números en las unidades que los componen. Así, el número 58 es descompuesto en 5 decenas y 8 unidades. Resulta obvio decir que este tipo de descomposición es necesaria para que el alumnado adquiera el sentido de número y el valor posicional de sus cifras. Pero si nos quedamos en esta descomposición, se favorece un aprendizaje memorístico sin conexión con la realidad. Para evitar esto debemos realizar los siguientes ejercicios de descomposición:

  • Consideración de todas las unidades que componen el número. Estos ejercicios consisten en contemplar cada número de forma que se consideren a la vez todas las unidades en las que se pueden descomponer. Se trata de que el 58 no solo se vea como 5 decenas y 8 unidades, sino también como 58 unidades sueltas.
  • Fraccionamiento de las unidades constitutivas. En un segundo momento, se ha de llegar a partir o fraccionar las unidades que componen el número. Por ejemplo, el número del ejemplo anterior 58, se puede descomponer en 4 decenas y 18 unidades, o en 3 decenas y 28 unidades.